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lunes, 10 de enero de 2022

1.525.- Visita a las ermitas de Génave.

 


1525-10-21 -Visita a los Partidos de La Mancha, Ribera del Tajo, Campo de Montiel, Sierra de Segura y Murcia. Visita a las ermitas de Génave. (AHN. Guía de las OO.MM. Mss. Santiago. Sig. 1080 C. Pag. 699-701).

 

/695/

Visitación de Xénave

 

Y después de lo susodicho, veinte y un días del mes de octubre, año susodicho (21-10-1525), el dicho visitador prosiguiendo la visitación llegó en el lugar de Xenave que es de la Encomienda de Segura, donde se hizo presentación del poder de Vuestra Majestad con presencia de Garci Hernández, fraile de la Orden, Cura de la dicha villa y Alonso García, alcalde, y Pedro Sánchez, regidor y otros vecinos y buenos hombres del pueblo y por ellos fue obedecido con el acatamiento debido. Luego fueron dados los pregones acostumbrados.

/699/

Santa María del Campo

Se visitó una ermita que se dice Santa María del Campo, que es fuera del dicho lugar; la cual es una ermita pobre y de edificio viejo, y los arcos de la ermita están caídos y puesto pilares de piedra que los sustentan; y se halló por mayordomo Gonzalo Martínez, vecino de Xenave, el viejo; el cual tiene cierta ropilla y manteles por su inventario.

Posesiones

Un parral en Villa Rodrigo, el cual se manda vender para su reparo.

Una haza de tierra en los Royos de tres fanegas, linde Juan García Coronado.

Un herrerial en Royo la Vieja, linde la de Juan Esteban.

Un haza de diez fanegas, linde Gonzalo Gómez y Juan Romero, bajo la ermita

Otro de cinco fanegas a las espaldas de la ermita, linde Gonzalo Gómez.

Otra haza de cuatro fanegas, linde Juan Gómez y Andrés Serrano.

Otras dos fanegas en las Fuentes Someras, linde herederos de Alonso López.

Otra de dos fanegas que traviesa el camino de la ermita.

 

Cuenta del mayordomo

 Luego se tomó cuenta al mayordomo de la dicha ermita y se halló que después que tiene el cargo que lo dejó (línea velada) se le hizo cargo que ha recibido por la dicha ermita once fanegas y media de trigo y treinta maravedíes; y dio gastado quinientos y setenta y siete maravedíes en reparos de la dicha ermita y se le desabecieron (¿) por ellos cinco fanegas de trigo, así que es alcanzado por seis fanegas y media de trigo; y dio la cuenta jurada. Testigos Pedro Sánchez, regidor y Rodrigo Tinoco, y se quedó en el dicho cargo y se le mandó que el dicho trigo lo venda de aquí al /700/ mes de mayo y los maravedíes de su valor los gaste en su reparo de la dicha ermita y cobre sus rentas de las heredades y que venda un parral que tiene la ermita en Villa Rodrigo con parecer del Vicario y los gaste en el reparo.

 

San Sebastián

Se visitó una ermita de San Sebastián que es en los ejidos del dicho lugar, la cual es una ermita pobre y está bien reparada; y tiene comenzada una capilla de cantería y están en buen compás las paredes casi en lo alto que han de estar.

 

Cuenta del mayordomo

Se halló por mayordomo Cristóbal del Moral, al cual se le hizo cargo de lo que recibió del alcance que fue hecho a Garci Muñoz mayordomo su antecesor y todo lo que ha recibido para la dicha ermita desde que tiene el dicho cargo hasta hoy y montó todo el dicho cargo con el dicho alcance mil ciento ochenta y cinco maravedíes, dio gastado en cera y reparos de la dicha ermita y en aceite mil ciento y cuatro maravedíes, así es alcanzado por ochenta y un maravedíes, y dio la cuenta jurada; testigos Juan Rodríguez y Pedro Sánchez, vecinos del dicho lugar; y se quedó en el dicho cargo y se le mandó que los maravedíes del dicho alcance y lo que más cobrare para la ermita lo gaste en su reparo en lo que más necesario fuere. LXXXI (81.-).

 

San Cristóbal

Se visitó una ermita de San Cristóbal que es en el ejido del dicho lugar; es una ermita bien hecha y de una nave toda de cantería y buen tejado nuevo y de sus arcos atravesados y enlazados; un cuerpo a buena altura y ciertas imágenes de buena pintura.

 

Cuenta del mayordomo

Se halló por mayordomo Miguel López, vecino del dicho lugar, al cual se le hizo cargo lo que ha recibido de (línea velada) y tres y con el alcance que recibió de Juan Guerrero y más cuatro reales que cobró de Juan Rubio, alcalde, y siete reales que cobró de Miguel Sánchez, carnicero, de un chivato, y de todo lo que recibió para la ermita que montó en ello dos mil seiscientos y cincuenta y nueve maravedíes; y dio de gasto en reparos de la ermita y de pinturas del santo y con un real que volvió a Miguel Sánchez, y con otro /701/ que dio al Vicario de Villa Rodrigo, y en todo lo que dio gastado dos mil y trescientos y cuarenta y siete maravedíes; así que es alcanzado el dicho mayordomo por trescientos y doce maravedíes. Alcance: U CCCXII (312.-).

 

Mandatos

Se le mandó que los dichos maravedíes y lo que más cobrare para la dicha ermita los gaste en hacer realçer unas esquinas de la ermita que están combadas, y cerrar un aguilón que está por cerrar, y hoy mismo blanquear una nave de la ermita como está la otra.

 

Santa María Magdalena

Se visitó una ermita de la Magdalena que está en las eras del dicho lugar, y es ermita pobre; y se halló por mayordomo Ruy Pérez, vecino del dicho lugar y se le tomó cuenta de lo que ha cobrado de ella; y desabecido lo gastado en aceite y tejas fue alcanzado por trece reales y se quedó en el cargo y lo juró y juró la cuenta; y se le mandó que los dichos maravedíes y lo que más cobrare los gaste en cerrar la ermita de su red o tabique, y que no esté abierta como está, y la tenga reparada. U CCCCXLII  (13x34 = 442.-)

 



COMENTARIO: El 21 de octubre de 1525 los visitadores santiaguistas, el caballero de la Orden Francisco Maldonado y el bachiller Pedro González, llegaron a Génave que era un lugar de la Encomienda de Segura. Presentaron el mandamiento real de poder al alcalde Alonso García y al regidor Pedro Sánchez, en presencia del Cura y otros hombres buenos del pueblo, que lo obedecieron y estaban prestos a cumplirlo.

Los visitadores santiaguistas después de visitar la iglesia, fueron a visitar las ermitas del lugar: Santa María del Campo, San Sebastián, San Cristóbal y Santa María Magdalena.

 

- Santa María del Campo: Fuera del lugar. El edificio es muy viejo y en ruinas, tiene posesiones y con ellas tendrán que reedificar la ermita. Mayordomo Gonzalo Martínez. En las demás visitas nos dicen que la ermita estaba entre media y una legua de Génave, es decir alrededor de 5 kilómetros y a unos 100-200 metros del Camino Real que baja del Collado de los Yesos por Las Mangadas y Santa María donde hace término con Villarrodrigo. En concreto en el lugar que hoy conocemos como Paraje o caserío de Santa María.

 

- San Sebastián. Está en los ejidos. Bien reparada se le construye una capilla de cantería. Mayordomo Cristóbal del Moral. Mayordomo anterior García Muñoz. Esta ermita ya existía en 1495 y continuará existiendo en visitas posteriores.

 

- San Cristóbal: Está en el ejido, en un cerro junto al pueblo. En 1498 estaba en ruinas. Ahora en 1525 está recién reconstruida. Mayordomo Miguel López

 

- Santa María Magdalena: Está en las eras. Esta ermita solo aparece en esta Visita. Mayordomo Ruy Pérez.

 

 


lunes, 20 de diciembre de 2021

1.525.- Visita a la iglesia de Génave.

 


1525-10-21 -Visita a los Partidos de La Mancha, Ribera del Tajo, Campo de Montiel, Sierra de Segura y Murcia. 1) Visita a la iglesia de Génave. (AHN. Guía de las OO.MM. Mss. Santiago. Sig. 1080 C. Pag. 695-702).

 

/695/

Visitación de Xénave

 

Y después de lo susodicho, veinte y un días del mes de octubre, año susodicho (21-10-1525), el dicho visitador prosiguiendo la visitación llegó en el lugar de Xenave que es de la Encomienda de Segura, donde se hizo presentación del poder de Vuestra Majestad con presencia de Garci Hernández, fraile de la Orden, Cura de la dicha villa y Alonso García, alcalde, y Pedro Sánchez, regidor y otros vecinos y buenos hombres del pueblo y por ellos fue obedecido con el acatamiento debido. Luego fueron dados los pregones acostumbrados.

 

Iglesia

Se visitó la iglesia mayor del dicho lugar que es de la vocación de Nuestra Señora, la cual es de una nave y sus arcos atravesados y está bien reparada y de su maderamiento de pino y tiene su sacristía y púlpito y hay una capilla que se dice de Alonso López que está bien hecha; y tiene su tribuna y torre de campanas y portal delantero bueno y bien obrado y enmaderado de buena madera.

 

Santo Sacramento

Se visitó el Santísimo Sacramento, el cual se halló en un tabernáculo de yeso junto al altar con su cerradura. Y dentro en un altar pequeño, una arquilla cubierta de un velo y sus corporales y dentro una caja de plata redonda y dentro de ella el Santo Sacramento,  limpia e decentemente.

 

Pila y olio

Luego se visitó la pila del bautizar que está dentro de una red y las crismeras y olio “santorun” y “oliun infirmorum”, lo cual se halló todo limpio y bien tratado y libro de bautizados y se le hicieron las admoniciones acostumbradas al Cura.

 

Altares y aras

Visitaron las aras y los altares y se hallaron bien ataviados y limpios y dos aras en ellos con sus palias y corporales.

 

Ornamentos y plata

Una cruz de plata sobre madera muy buena con su manzana y cañón, bien obrada que dicen que pesa diez marcos.

Una custodia buena y nueva que pesa más de cuatro marcos de plata de maçinería (¿) con su cruzica muy bien obrada y su luneta.

Un cáliz de plata … (línea velada)

Hay dos manillas de plata y seis flores de la cruz y unos corales y una cruzica chiquita de plata y una bolsilla en que está.

Una casulla de terciopelo negro con su cenefa y púrpuras.

Una capa de tafetán con su cenefa, Una casulla negra rota, tiene una /696/ cenefa buena para pasar y otra, una casulla con su recaudo de (…) azul, con cenefa de (…). Una capa de damasco morado con su cenefa.

Una manga de cruz buena de carmesí pelo bordada y con cordones.

Un frontal de raso amarillo y morado y frontaleras. Un frontal de guadamecí. Un vestimento de lienzo blanco con su recaudo. Una cortina. Un “veluntempli”

 

Acrecentado

Hay acrecentado una casulla de damasco amarillo con todo su recaudo.

Hay manteles y cierta ropilla vieja de la imagen.

Y hay otra ropa de que se mandará hacer almoneda. Y una sobrepelliz.

 

Libros

Un misal de la Orden nuevo y otro toledano, y un misto grande de canturía. Un sacramental. Unas visperadas pequeñas. Un manual viejo.

Un cuaderno de la Visitación  y un libro de lamentaciones.

Unas “cinquistorias”. Dos cuerpos de oficiario santoral y dominical, nuevos y buenos. Y otros libros viejos.

 

Campanas y metal

Dos campanas buenas grandes, una mayor y otra que se ha hecho de nuevo de otra; dos esquilones; una rueda con doce campanillas; una campanilla de mano. Un acetre y hierros de hostias; y dos lámparas, la una grande y la otra pequeña y dos candeleros. Hay dos arcas y un cofre lambado (¿) y andas.

 



Posesiones

Tiene la dicha iglesia su dezmero escusado conforme a los establecimientos.

Tiene más el bacín y sepulturas; y un huerto linde Miguel Sánchez, viejo.

Una haza en la Parrilla de cuatro fanegas linde Martín Sánchez de Moya.

Una viña camino de Çalfaraz, linde Miguel Sánchez.

Una viña linde Pascual García. Un herrenal en el arroyo la Vieja de una fanega, linde herederos de Diego de Santacruz.

Otra tierra en la hondonada las viñas, linde herederos de Martín Ruiz.

Una tierra en la Mohedilla (línea velada) linde con los hijos de Alonso López.

Otras dos hazas en los ríos, linde la una, haza de Avilés y de Hernán Martínez.

Otra haza de cuatro fanegas en los Molinares, linde Fernando Sánchez escribano.

Tiene más, un montril (¿ mongil) de panes y un almaizar y una colcha nueva.

Una sábana con cintas coloradas; una saya morada con barras de raso negro.

/697/

Una cintilla negra; un cíngulo (¿) con cabos de hilos de oro; un tocado de mujer de pellejo Ocho piezas de paramentos grandes y pequeño; todo lo cual se ha dado de limosnas, y de ellas se ha de hacer almoneda para hacer una imagen de talla.

 

Cuenta del Mayordomo

Luego se tomó cuenta al mayordomo de la dicha iglesia y se halló en el cargo Juan Martínez, vecino del dicho lugar y parecía que aquel tiene el cargo tres años y le fue tomada cuenta en el mes de agosto de mil quinientos y veinte y tres por el Vicario de Villa Rodrigo y le fue hecho alcance y ahora dio la cuenta siguiente:

Cargo

Se le hizo cargo al dicho Juan Martínez del alcance que le fue hecho en la cuenta que le tomó el dicho Vicario y oficiales que montó siete mil cuatrocientos y cincuenta y tres maravedíes. VII U CCCC LIII (7.453.-).

Yten se le hizo cargo que ha recibido de dones de la dicha cuenta que se le tomó en el dicho año de veinte y tres hasta ahora del escusado y limosnas y vino y lana y bacín y sepulturas, y de todo lo que ha recibido por la iglesia doce mil setecientos y ocho maravedíes y medio. XII U DCC VIII (12.708.-).

Así que monta el dicho cargo veinte mil ciento y sesenta y un maravedís y medio según parecía. XX U CLXI (20.161.-).

Para lo cual dio gastado el dicho mayordomo en hacer un portal de la iglesia y en cera y en incienso y una sobrepelliz y otros reparos y cosas que ha hecho y gastado por la iglesia con un postigo que abrió en una pared y ponerle puerta y en todo lo que dio gastado diez y ocho mil y trescientos y cincuenta y nueve maravedíes y medio. XVIII U CCCLIX (18.359.-).

Alcance

Así que es alcanzado el dicho mayordomo por mil y ochocientos y dos maravedíes en dineros. I U DCCC II (1.802.-).

Asimismo se le hizo cargo y descargo del pan que recibió (línea velada) por quince fanegas y tres celemines de trigo; y una fanega y nueve celemines  de cebada y una fanega y media de escaña.

Le queda más a la dicha iglesia diez reales que se deben de la uva de este año de veinte y cinco que no se ha cobrado /698/ y se le cargó y más tres reales de la de Pascual Sánchez del olivo (¿) de una manda, y más cuatrocientos maravedíes de una sepultura de la hija de Bartolomé Sánchez de lo cual no es llegado el plazo y más setenta maravedíes debe de vino Martín Gil (¿), que son todos mil doce maravedíes y de un pollo doce maravedíes, y más quedan por vender tres cabezas de ganado de lanar de el escusado de este año de veinte y cinco, y el diezmo de becerros y un potro de Esquivel que no se ha dezmado, I U XXIIII (1.024.-).

Que el dicho Juan Martínez dio la cuenta jurada y fue condenado a que luego diese el dicho alcance, pan y dineros y ganado a Miguel Sánchez, mayordomo nuevo que se le hizo de la dicha iglesia. Testigos Juan González viejo y Miguel Sánchez y Pedro Sánchez, vecinos del dicho lugar.

Otra cuenta

Asimismo se visitó una cuenta que fue tomada por el Concejo del dicho lugar y por el Vicario de Villa Rodrigo a Juan Rodríguez y fue mayordomo después de la visitación pasada el año de quinientos y diez y seis y quinientos y diez y siete y diez y ocho y allende del alcance que le fue hecho por el dicho Vicario pareció que no se le había pagado cierto pan y dineros que había cobrado para la iglesia que es lo siguiente:

Cobró de Gonzalo Gómez de una deuda de la iglesia dos mil y cuatrocientos y setenta y cinco maravedíes, y no estaba asentado más de mil seiscientos treinta y siete maravedíes, se le cargó ochocientos treinta y nueve. U DCCC XXXIX (839.-).

Yten de una casa de la iglesia que se vendió a Antonio García por seis mil maravedíes, y cobró los quinientos según pareció por su libro y mil y quinientos maravedíes que cobró por él un regidor del pueblo, se le cargan cuatro mil maravedíes. IIII U (4.000.-).

Por el vino de quinientos diez y ocho, ciento y cincuenta maravedíes y por nueve fanegas de cebada y cinco y media de escaña, seiscientos veinte y nueve maravedíes; y por seis fanegas de trigo, seiscientos doce; y por fanega y media de cebada, tres reales, que es todo mil seiscientos y sesenta y tres maravedíes. I U DCLXIII (1.663.-).

Todo lo cual recibió el dicho mayordomo nuevo de los susodichos y se le hizo cargo.

Ejecución

Que por los dichos maravedíes se hizo ejecución al susodicho en dos bienes muy buenos y se pusieron en poder del dicho mayordomo rematados.

Mandatos

Se mandó al Concejo, alcaldes y oficiales del dicho lugar que se hagan suelos a la iglesia porque está des solada y que apremien a los dueños de las sepulturas que paguen cada uno el solar de la suya y le saquen por ello prendas y se vendan por lo susodicho; y lo hagan de yeso y su suelo parejo porque quede firme, lo cual haga de aquí al día de San Miguel del año de quinientos veinte y seis, so pena de veinte ducados para redención de cautivos; se notifica a los alcaldes /699/

Yten que el Concejo y Cura puedan tomar y tomen las cuentas al mayordomo de la iglesia y de las ermitas; y que si el Vicario quisiere entender en ello no lleve derechos salvo una comida mientras tomare la cuenta a él y a la persona que con él viniere a ello.

Yten que el altar mayor que está demasiadamente alto que se abaje una grada o dos según mejor pareciere al cura y alcaldes del dicho lugar.

Yten que la ropa que tiene la iglesia que la venda porque se come de polilla y que se haga almoneda de ello para la iglesia de todas las piezas de lana y de todo lo demás que pareciere al Cura y oficiales del Concejo. Y que unas alfajías que son de la iglesia que están en la puente de la torre que las quite y las lleve a la iglesia y que ninguno se lo defienda (¿), so pena de cuatro ducados para redención de cautivos.

/700/

Beneficio curado

Se visitó el beneficio curado de la iglesia del dicho lugar, en el cual hallaron a Garci Hernández, freile de la Orden por presentación de los Reyes católicos, su fecha en diez y nueve de octubre de mil quinientos y cinco años y por colación del arzobispo de Toledo, y se halló idóneo. Tiene el dicho beneficio el pie de altar las primicias que le da el comendador que podrá valer hasta quince mil maravedíes.

 


COMENTARIO: El 21 de octubre de 1525 los visitadores santiaguistas, el caballero de la Orden Francisco Maldonado y el bachiller Pedro González, llegaron a Génave que era un lugar de la Encomienda de Segura. Presentaron el mandamiento real de poder al alcalde Alonso García y al regidor Pedro Sánchez, en presencia del Cura y otros hombres buenos del pueblo, que lo obedecieron y estaban prestos a cumplirlo.

A continuación hicieron pregonar en el lugar que cualquier persona que tuviera queja o agravios del Comendador de Segura don Pedro Portocarrero o de sus criados, que se presentasen ante ellos, los oirían y harían justicia.

Luego visitaron la iglesia parroquial de Nuestra Señora, donde estaba de cura Garci Hernández, freile santiaguista que ejercía su cargo desde 1505.

La iglesia estaba muy bien reparada. Era de una nave con arcos atravesados y techumbre de madera de pino. Tenía sacristía, púlpito, una buena capilla que se dice de Alonso López, un coro o tribuna, un campanario con sus campanas y un buen portal en la entrada de buena madera que acababa de hacer el mayordomo. Pero la iglesia estaba sin suelos y los visitadores mandan al Concejo que la enyesen toda pareja y que las sepulturas que hay en su interior se cobren a sus propietarios su enyesado.

Tenían cierta ropa vieja para vestir la imagen de Nuestra Señora. Los visitadores mandan poner en almoneda ciertas limosnas de sus vecinos para comprar una nueva imagen de talla. La iglesia ya tenía libro de bautismos.

Encontraron por mayordomo de la iglesia al vecino Juan Martínez que llevaba tres años en el cargo. En 1523 le tomó cuenta el Vicario de Villa Rodrigo, Diego de Avilés y los oficiales del Concejo de Génave. Durante el cargo de este mayordomo se le hizo una puerta-postigo a la iglesia y el porche de madera de la entrada.

Los visitadores tomaron todas las cuentas pendientes de la iglesia y nombraron a Miguel Sánchez como nuevo mayordomo de la iglesia de Génave. También mandaron al Cura y al Concejo que le tomen las cuentas anuales sin necesidad de la presencia del Vicario de Villarrodrigo.

 


lunes, 6 de diciembre de 2021

1.480.- Visita a Orcera de la Orden de Santiago.

 


1480-9-24 -Visita a los Partidos de la Mancha, Ribera del Tajo, Campo de Montiel y Sierra de Segura. Visitación de Orcera. (AHN. Guía de las OO.MM. Mss. Santiago. Sign. 1064 C pág. 237-240).

 

/237/

Vesitaçión de Orcera

 

Y después de esto, en este dicho día veinte y cuatro días del dicho mes de setiembre del dicho año de ochenta (24-9-1480) años, los dichos visitadores fueron y llegaron a Orçera, arrabal de la villa de Segura e hicieron juntar los alcaldes y hombres buenos del dicho lugar y les mostraron los poderes que del Maestre nuestro señor /238/ llevaban, los cuales los obedecieron con debida reverencia y que en cuanto al cumplimiento, que eran prestos de cumplirlos como en ellos se contiene.

 

Luego los dicho visitadores hicieron pregonar en el dicho lugar que cualquier persona que tuviese queja de otra o recibido agravio alguno del señor comendador de Segura o de los suyos que pareciese ante ellos y los oirían y harían cumplimiento de justicia.

 

Luego los dichos visitadores fueron a la iglesia de San Mateo, iglesia parroquial del dicho lugar Orçera y hallaron por cura en ella a Juan Román, fraile del convento de Ucles, el cual está por presentación del prior de Uclés, sede vacante. Sacaron el libro de la visitación pasada y hallaron que los otros visitadores mandaron al dicho cura que del día de su visitación que fue a nueve de enero de setenta y nueve años hasta San Miguel del mes de setiembre trajese presentación del Maestre, nuestro señor, so pena de privación del dicho curadgo. Y ahora los dichos visitadores hallaron que no la había traído, por lo cual parecía había perdido el dicho curadgo, pero dijeron que por servir con benigna manera, le  mandaron al dicho cura que de hoy hasta San Juan del mes de junio próximo que viene traiga presentación del Maestre, nuestro señor, y si no lo trajere que lo dan por reprendido del dicho curadgo y mandaron al dicho Concejo que desde en adelante no trayendo la dicha presentación que no lo haya por cura, so pena de diez mil maravedíes a cada uno de ellos que lo contrario hiciere para la cámara de su señoría.

 

Tiene el dicho cura el pie de altar y primicias de pan y queso, la iglesia es pobre que no tiene propio ninguno salvo las limosnas de la buena gente y sepulturas. Tiene el dicho cura unas casas en que mora que son del beneficio, alinde de casas de Alfonso Román. Tiene más un pedazo de majuelo en el Hardalejo, término de Segura.

 

Tiene otro pedazo de viña y una huerta y una façiarla (¿) que podrá caber media fanega de sembradura que se contienen uno con otro en las huertas, alinde de la de Bartolomé Ferrandez y de Pedro Díaz.

 

Tiene la dicha iglesia una cruz de plata, quebrose, está dada  hacer mayor que lo que era. Tiene un cáliz de plata con su patena que habrá dos marcos y medio poco más o menos.

 

Tiene un vestimento azul de damasco con su cenefa de hilo de oro y seda. Tiene otro vestimento de zarzahán raido con su recabado.



/239/

Tiene otro vestimento de zarzahán viejo con su recabado, una capa de zarzahán vieja y otro vestimento de lienzo blanco con su recabado para entre semana.

 

Tiene un misal mixto viejo, un salterio, un breviario romano, un manual para dar los sacramentos, unas cinco historias, un pedazo de dominical mal tratado, acuchillado de los moros.

 

Tiene el altar mayor un frontal de guadamecí de brocado con una cruz verde en medio; tiene dos sobrepellices, una vieja y otra nueva; hay para los altares ocho pares de manteles.

 

Luego los dichos visitadores fueron a ver la torre del dicho lugar; tomaron el libro de la visitación pasada y hallaron los dichos visitadores que mandaron al Concejo del dicho lugar, los visitadores pasados, que dos torres, la una mayor que la otra, que están en el dicho lugar y castillo, que estaban abiertas de lo alto del tejado y sin ningunos suelos y asimismo en la barbacana que está sobre la cañada (¿) hacia el lugar que era de muy malas tapias de tierra y bajas y gastadas, por ende, que las cubriesen las dichas torres de teja y madera y les pusiesen sus suelos de madera y yeso y que derrocasen las paredes de la dicha barrera y las hiciesen de sus tapias gruesas y que hiciesen de la una torre a la otra el adarve, más ancho que ahora está en manera que haya pretil y almenas, de manera que puedan ir dos hombres juntos por el dicho adarve de la una torre a la otra y cerrasen la puerta que ahora hay en la dicha torre mayor y le abran otra que salga al dicho adarve y hagan una escalera que descendiese del dicho pretil al patio del dicho cortijo y que almenasen las dichas torres y las encamaren y cubriesen de teja y madera, lo cual o la mayor parte, los dichos visitadores pasados dijeron en la dicha visitación según por ella parecía que otros visitadores cuando habían visitando el año pasado de setenta y ocho (Visita de 1478 que se realizó enero de 1479), habían mandado al dicho Concejo hacer los dichos reparos y que no los hicieron y que habían incurrido en las penas que les habían puesto. Y ahora que los dichos visitadores pasados el año de setenta y nueve mandaron según parece por la dicha su visitación al dicho Concejo de Orçera, que hiciese los dichos edificios so pena de dos mil maravedíes según en la dicha visitación más largamente se contiene. Lo cual los visitadores de ahora no hallaron que se había hecho cosa alguna, mandaron al dicho Concejo que hasta el día de San Juan próximo, del mes de junio, hagan todos los dichos reparos y edificios según de suso se contiene, so la dicha pena de los dichos diez mil maravedíes para la cámara del Maestre nuestro señor.

/240/

Y porque el dicho Concejo estaba pobre no se les llevó (¿) las penas en que habían incurrido por no cumplir lo susodicho.

 

Luego los dichos visitadores fueron a ver y visitar el horno del dicho lugar, lo hallaron bien reparado. Es de la Encomienda de Segura.

 

Los dichos visitadores fueron a ver un molino de aceite que es de la Encomienda de Segura sobredicha, está mal reparado. Hallaron que los visitadores pasados lo habían mandado reparar, no estaba reparado, tornaron los dichos visitadores a mandar y mandaron al Comendador de Segura, en virtud de obediencia, que hasta el día de San Juan de junio próximo lo reparen por manera que libremente puedan moler los vecinos del dicho lugar sus aceitunas.

 

Asimismo porque hallaron en la dicha visitación pasada que los dichos visitadores pasados hubieron mandado al dicho Concejo, desde el dicho día de su visitación hasta tres años próximos, que cerrasen el atajo (¿) del dicho lugar de dos tapias en alto con su pretil y almenas y andamios, porque es cosa muy conveniente y que se continuase la barrera de cal y canto que el dicho Concejo ha hecho hasta el esquina de la casa de los herederos de Marcos (¿) Galán y que al cabo hiciesen una garita y que si algún daño viniese a la casa, que se lo pagase el Concejo a vista de maestros, y porque los visitadores vieron que era cosa muy convenible y razonables, mandaron al dicho Concejo so la dicha pena de los dichos diez mil maravedíes para la cámara de dicho señor maestre, que lo haga y cumpla así el dicho Concejo según de suso va expresado y dentro del dicho tiempo de los dichos tres años según los otros visitadores lo mandaron.


 

COMENTARIO: El 24 de septiembre de 1480 los visitadores santiaguistas llegaron a Orcera que entonces era el arrabal de la villa de Segura de la Sierra. Presentaron el mandamiento de poder de su Maestre don Alfonso de Cárdenas de acuerdo con su Capítulo General, a los alcaldes y hombres buenos de Orcera, que lo obedecieron y estaban prestos a cumplirlo.

A continuación hicieron pregonar en el lugar que cualquier persona que tuviera queja o agravios del Comendador de Segura don Pedro Manrique, II Conde de Paredes, que por entonces residía en la villa de Siles, o de sus criados, que se presentasen ante ellos, los oirían y harían justicia.

Luego visitaron la iglesia parroquial de San Mateo donde estaba de cura Juan Román, freile santiaguista del Convento de Uclés.

La fortaleza se componía de dos torres, una más grande que la otra, y de un cortijo (cerca o muralla) que limitaba un patio interior o albacara. Las dos torres tenían caídos los tejados y los suelos destrozados. Las murallas del cortijo eran muy malas, de tapias de tierra, bajas y gastadas, sin almenas ni pretil.

Luego visitaron el horno de pan, propiedad de la Encomienda de Segura, que estaba muy bien reparado, donde los vecinos cocían su pan.

Por último visitaron un molino de aceite que también era propiedad de la Encomienda de Segura y mandaron al Comendador que lo reparara para que los vecinos pudieran hacer sus moliendas.

 


sábado, 20 de noviembre de 2021

1.479.- Visita a Siles de la Orden de Santiago.

 



1479-1-5 -Visita a los Partidos de la Mancha, Ribera del Tajo, Campo de Montiel y Sierra de Segura. Visita a Siles
(AHN. Guía de las OO.MM. Mss. Santiago. Sign. 1063 C pág. 301-305; Archivo General de la Región de Murcia).

  

Visitación de Siles

/301/

Y después de esto que dicho es, martes cinco días del mes de enero del dicho año de mil cuatrocientos y setenta y nueve años (5-01-1479), los dichos visitadores fueron a la villa de Siles, de la Encomienda de Segura, donde hallaron al señor Conde de Paredes, Comendador de dicha villa y hicieron juntar los alcaldes y regidores de la dicha villa y siendo presente el dicho señor Conde, presentaron los poderes del dicho señor Maestre al dicho señor Conde y Concejo, les obedecieron con debida reverencia y que eran prestos de lo cumplir en todo y por todo según que por ellos (¿) su señoría se lo había mandado y recibieron a los dichos visitadores a la dicha visitación.

 

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Y luego los dichos visitadores hicieron pregonar al portero de la dicha villa, si había alguna o algunas personas que tuviesen queja o hubiesen recibido algunos agravios de dicho señor Conde, comendador de Segura o de su Alcaide o de su Alcalde Mayor o de los suyos, que viniesen ante ellos y que les remediarían en justicia.

 

Y luego los dichos visitadores con el dicho señor Conde fueron a la fortaleza de la dicha villa de Siles, en la cual está una barrera de cal y canto que toma la delantera de ambas torres, la cual tiene su pretil y almenas y de ella va una puerta levadiza a la puerta principal de la dicha torre; esta puerta y barrera levadiza de esta torre hizo don Pedro Manrique y allí mandó entregar las llaves el dicho comendador a los dichos visitadores y los apoderó en lo alto y bajo de ellas a su consentimiento. Y luego a la entrada de la dicha fortaleza tienen una puerta en forrada de cuero con sus alavardas (¿) de hierro; esta casa antiguamente eran dos torres, en la una había dos bóvedas y un suelo de madera en lo bajo de la dicha torre, en la cual está una mazmorra y esta torre está cubierta de madera y teja en lo alto de ella, el cual tejado mandó hacer don Pedro Manrique así de madera como de teja. En la torre de a mano izquierda no estaba hecho del muro de ellas sino hasta la mitad, en la cual mitad estaba solo una bóveda e hizo hacer don Pedro el otro medio muro de nuevo, que puede haber en ello ocho o nueve tapias en lo alto sobre lo que había de cal y canto y bien ancha tapias en que hay en el encasamiento del cuerpo de esta dicha torre hanse cámaras y camarajes y una cocina con su chimenea y dos salas, la una la mayor es muy bien obrada, así el cielo de ella muy bien labrado de madera, como el suelo de la que es mucho bueno y está so la bóveda que de antes estaban y la cámara más alta de la dicha torre tenía una guirnalda (¿) que rodea las tres partes de la dicha torre, muy bien labrada el cielo de ella y con buen suelo y tiene el pretil de ladrillo y cal con sus troneras y sus rejas y sus ventanas hacia fuera, todas estas dichas cámaras y recintos (¿) y salas y guirnalda a fueras de la bóveda que de antes estaban, mandó hacer don Pedro Manrique de nuevo y asimismo trauo estas dos torres de maderamiento una con otra, todas estas casas de esta dicha fortaleza tienen sus puertas y cerraduras y están muy bien blanqueadas por de dentro de yeso y mandolo hacer don Pedro Manrique.

 


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Había en la dicha fortaleza cinco tiros de pólvora gruesos bien largos y bien obrados en los cuales hay una lombarda bien gruesa y cuatro medias lombardas y más cuatro truenos y un pasaclaro (¿) y un pasavolante (¿)  y cuatro truenos y seis espingardas y otra lombarda de trueno larga bien obrada con dos servidores (¿) y una sebratana (¿) y todos bien reparados y asentados en sus caraenas (¿) y tiene las piedras y pólvoras y pelotas y pertrechos que han menester.

 

Había en la dicha fortaleza tantas armas y atavíos y (…) y cosas de armas de su persona del dicho señor conde, que es maravilla de la virtud bien limpio y ataviado en sus cámaras, todo lo cual es del dicho conde que dijo que no recibió cosa alguna (¿) en entrega.

 

Al derredor de esta fortaleza ha comprado el dicho conde muchas casas de granjerías que tornan la mitad del rededor de la dicha fortaleza en que tienen caballerizas y hornos y casas para tener pan y gallinas y paños y otros muchos complementos y en la parte de fuera tiene una huerta y tierras que ha comprado para alcasares.

 

Vieron los dichos visitadores la cerca de la dicha villa y el reparo de ella es de hacer al Concejo de la dicha villa y mandaron a Pedro García de la Fuente, (¿) alcalde y a Palomeque y Garci Navarro y Santi Juan y Juan Cano, regidores y a Alfonso Esguerrero (¿) mayordomo y a Fernando Bermúdez, alguacil que estaban presentes que de aquí al día del Santo Juan primero que viene de hacer los reparos siguientes que son necesarios en la dicha cerca so pena de diez mil maravedíes para la cámara del maestre nuestro señor.

 

La torre de la puerta de la horiente (¿) que la cubran de su teja y madera y que en la esquina de este mismo lienço que hagan una garita y en la torre de la puerta cerrada que se iguale y se pretile y se almene; y asimismo la torre del postigo que se cubra de madera y teja y que en cada esquina de todo el dicho muro donde se juntan dos esquinas hagan en cada uno una garita porque todo esto es bien necesario para la defensa de la dicha villa.

 

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Y luego vieron dos hornos que son en la dicha villa de Siles de la dicha encomienda, los cuales había menester algunos reparos, mandaron los dichos visitadores al dicho señor conde comendador, en virtud de obediencia, que de aquí a tres meses primeros siguientes mande poner y hacer en los dichos hornos y todos los otros de la dicha su encomienda los reparos que son menester; el cual dijo que le placía de ello y que así lo mandaron hacer y se cumpliría.

 

Fueron a la iglesia de Señora Santa María, que es la iglesia parroquial de  la dicha villa, la cual no tiene ningunos propios para la fábrica de ella, salvo las limosnas de la buena gente.

 

Hallaron por cura de la dicha iglesia a Alonso Sánchez de Tarancón (¿), fraile del convento de Uclés, el cual está con presentación de la Orden y con colación del obispo de Cartagena; tiene el pie de altar y más las primicias de pan y unas casas y ciertos huertos que son de una capellanía que es anexa al dicho beneficio; ovieron los dichos visitadores su información cierta de su vivir y hallaron que era buen religioso y decía bien sus oraciones y administraba bien sus horas y los sacramentos a los feligreses, del cual todos estaban bien contentos.

 

Vieron los dichos visitadores la plata y ornamentos y libros de la dicha iglesia de lo cual todo quedó inventario en el libro de Romero García, mayordomo de la dicha iglesia.

 

Y luego los dichos visitadores visitaron la persona del dicho señor comendador, al cual primeramente hízola venir según debía y dijo que era y estaba obediente al servicio del dicho señor maestre y aparejado (dispuesto) para hacer su mandato, así como por su verdadero maestre y respondió a todas las preguntas de  la dicha visitación que las cumplía y guardaba según debía y era obligado por regla y establecimiento de la dicha Orden y dijo que pagaba bien la décima al prior de Uclés de la dicha su encomienda según debía.

 


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Fue preguntado el dicho señor comendador por los dichos visitadores si tenía los caballos y armas con que está obligado a servir al dicho señor maestre por “yn cayro” (¿) de la dicha su encomienda que son (trescientas) veinte y cinco lanzas, el cual dijo que tenía escuderos para las servir y muchos más y mozos hay de cuatro caballos de su persona muy buenos y dijo que está presto de ir a servir al dicho señor maestre cada y cuando por su señoría fuese llamado.

 

Fue preguntado el dicho señor conde si tenía licencia para el propio (¿) de la dicha su encomienda, el cual dijo que había sabido que el dicho señor maestre la había dado a todos los caballeros de la Orden General estando en el Capítulo de (…) hasta que se celebrase Capítulo General.

 

COMENTARIO: Los Visitadores santiaguistas llegaron a Siles el 5 de enero de 1479 (Visita de 1478) y encontraron en la fortaleza al Comendador de Segura don Pedro Manrique (hermano mayor de Jorge Manrique e hijo del Maestre don Rodrigo Manrique) II Conde de Paredes. El cual había restaurado la fortaleza y habilitado para su residencia, estando así más cerca de su señorío de las cinco villas.

La fortaleza estaba muy bien restaurada y pertrechada de armas de guerra. Los aposentos del Conde muy limpios y blanqueados.

La reparación de la cerca (murallas, torreones y puertas que rodeaban la villa) era a cargo del Concejo y los Visitadores les mandaron realizar ciertos reparos y obras:

- La torre de la Puerta de Oriente la cubran de madera y teja y en la esquina le hagan una garita.

- La torre de la Puerta Cerrada se pretile y se almene.

- La torre del Postigo la cubran de madera y teja.

- Las murallas parece que estaban bien reparadas y los visitadores mandan construir garitas en todas las esquinas.

En el mandamiento estaban presentes los siguientes oficiales del Concejo:

- Alcalde Ordinario: Pedro García de la Fuente.

- Regidores: Palomeque, Garci Navarro, Santi Juan y Juan Cano.

- Mayordomo: Alfonso Esguerrero.

- Alguacil: Fernando Bermúdez.

En la villa había dos hornos de pan, propiedad de la Encomienda, a la que correspondía sus reparaciones. El Conde se comprometió a reparar todo lo que fuera necesario.

Luego visitaron la iglesia parroquial de Santa María que no tenía propios y se mantenía con las limosnas de los buenos vecinos. Hallaron por cura al fraile santiaguista Alonso Sánchez y se informaron que los feligreses estaban muy contestos con él. Hicieron inventario de bienes de la iglesia al mayordomo Romero García.

Por último visitaron en persona al señor Conde de Paredes, el cual declaró que tenía los caballos y armas que está obligado a tener en su Encomienda y dispuesto a servir al señor Maestre cuando fuese llamado.