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sábado, 22 de octubre de 2022

1.495.- Visita a La Puerta de la Orden de Santiago

 


1.495-04-15 -Visita a los Partidos de Sierra de Segura. Visita a La Puerta. (AHN. Guía de las OO.MM. Mss. Santiago. Sign. 1067 C pág. 503-506, Imágenes: Archivo General de la Región de Murcia).

 

 Visytación de La Puerta

 

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En quince días del mes de abril, año susodicho (15-04-1495), el dicho abad de Trianos (Pedro Alonso de Estremera), visitador, fue al logar de La Puerta que es de la encomienda de Segura, porque el dicho comendador Pedro de Ludeña (Comendador de Calzadilla) se fue impedido de enfermedad a Orçera; en el cual dicho lugar halló a Diego de Alcalá, alcaide de la dicha fortaleza de dicho lugar y estando junto al dicho alcaide y Alonso Sánchez, regidor del dicho lugar, les mostró el dicho poder de sus altezas y por ellos fue obedecido con la reverencia y acatamiento que debían, y luego el dicho visitador mandó al dicho regidor que le diese relación de los caballeros de cuantía del dicho lugar y del número de los vecinos de él, el cual dijo que en el dicho lugar hay veinte y cinco vecinos y que es caballero de cuantía Ferrando Martínez, el cual tiene buen caballo y armas.

Y porque no había pregonero en el dicho lugar, el dicho visitador notificó y dijo que cualquier persona que tuviese queja o demanda del dicho comendador (el de Segura) o de sus alcaides o criados, que viniese ante los dichos visitadores y les harían cumplimiento de justicia.

Y luego fue a visitar la iglesia del dicho lugar que es de la vocación de San Mateo, la cual es de una nave sobre sus arcos travesados y cubierta de madera de pino nueva y tiene un altar mayor bien aderezado.

Y luego el dicho visitador se vistió una sobrepelliz y una estola y con la veneración que se requiere visitó el Sacramento, el cual halló en un cofre pintado sobre el altar mayor y dentro en él está una caja pequeña, en la cual está el Sacramento sobre unos corporales e hijuela y envuelto en ellos el Sacramento.

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Y luego visitaron e hicieron inventario de los ornamentos y bienes de la dicha iglesia en esta manera:

Una cruz de plomo sobredorada con unos esmaltes y piedras falsas. Otra cruz de latón grande y otra pequeña. Un cáliz de plata con su patena que pesa obra de marco y medio. Otro cáliz de estaño pequeño con su patena. Una casulla de zarzahán vieja con su aparejo. Un alba vieja y un amito. Una casulla blanca con una cruz en las espaldas y otra casulla blanca con otra cruz mediana. Una palia labrada muy buena. Un roquete de laa imagen y una sobrepelliz. Otra alba. Un frontal de lienzo de barniz. Dos pares de manteles y un alfombra rota. Un arquilla pequeña para los ornamentos y otra más pequeña. Un misto de la Orden de los predicadores. Un misal de pergamino viejo. Un santoral pequeño de una regla y lectura. Una campana en el campanario y otras dos pequeñas. Un acetre. Un incensario viejo. Dos ampollas. Una portapaz de marfil.

Una casa en el dicho lugar de frente de la iglesia, linde de Miguel García (¿). Un casal a las espaldas de la iglesia.

Y luego el dicho visitador tomó cuenta a Diego López, mayordomo de dicha iglesia, el cual hizo de alcance por ciento y noventa maravedíes y medio, de los cuales se le hizo nuevo cargo. CXC mº (190,50).

Mandó el dicho visitador al dicho mayordomo que dentro en este año haga hacer un sagrario de yeso junto al altar mayor y requiera al Concejo que lo haga o dé ayuda para lo hacer.

Ytem que una casa que está a las espaldas de la iglesia que se cubra de su madera y teja para en que esté el capellán que ende residiere, porque de no estar cubierta la dicha casa viene mucho daño a las paredes de la iglesia y que echen una tapia al canto de la esquina de la iglesia hasta la pared frontera que alinda con ella con su barda porque está desconesta (¿) una callejuela que está junto con la dicha iglesia y casa que alinda con ella y que lo haga dentro de este dicho año.

Y así hecho lo susodicho luego vio y visitó la fortaleza de dicho lugar, a donde fue con el dicho alcaide y a la entrada de la fortaleza está una casa cobertiza muy mal reparada y retejada y soberados quebrados; y de ahí entra otra puerta a un portal hecho a colgadizo y a la mano izquierda está una cocina con una chimenea y delante de esto está un corredorcillo mal tratado delante de una saleta pequeña tosca y delante de ella están dos cámaras, todas desoladas y muy maltratadas y al cabo de dicho corredor está una cámara razonable. Este aposentamiento está cercado de un cortijo de hormigón, almenado, sin andén y dentro de este cortijo están ciertos solares derribados, los cuales dijo /505/ el dicho alcaide que su padre los compró de vecinos del dicho lugar que vivían dentro cuando había guerra de moros.




Debajo de dicho aposentamiento están dos caballerizas razonables y un pajar y a un rincón está una bodega con un jaraíz y pilón.

En el dicho cortijo está una torre de tapias de hormigón alta y al pie de ella está una casilla para dormir gente. Esta torre tiene cuatro suelos sin escaleras bien reparados salvo que el tejado alto está caído.

Dijo el dicho alcaide que desde la puerta segunda y dentro, es a cargo el reparo, del Comendador y la primera casa de la entrada es a cargo del Concejo del dicho lugar.

Y luego el dicho visitador preguntó al dicho alcaide por la entrega que recibió con la dicha fortaleza, el cual dijo que no recibió cosa ninguna y que las armas que dentro tiene son suyas propias.

Yten visitó el horno de poya del dicho lugar, el cual está muy mal reparado y el tejado un pedazo caído y muy malos tableros y el suelo del horno muy mal reparado.

Por las visitaciones pasadas pareció que fue mandado al Concejo del dicho lugar que reparase el cobertizo primero de la entrada de la fortaleza, lo cual no está hecho ni cumplido y porque los dichos visitadores lo querían rescatar en bienes del dicho Concejo, Alonso Sánchez, recaudador de dicho lugar, se obligó por sí y por sus bienes muebles y raíces de hacer y reparar el dicho cobertizo haciéndole él su tejado con buena madera y tejas y el suelo de en medio bien hecho y enmaderado y que lo dará hecho de aquí al día de año nuevo primero que viene y dará de ello cuenta a la persona que sus altezas mandaren para lo cual obligó a sí y a sus bienes con cargo más bastante y demás, so pena de diez mil maravedíes para la cámara de sus altezas; testigo, Iñigo de Heredia, cura de Orcera y Martín Abad, clérigo de Xenabe.

Yten, parecía por las visitaciones pasadas que fue mandado al dicho Comendador que hiciese y repararse las paredes del horno de poya del dicho lugar y todo el reparo que hubiese menester, lo cual parecía por vista de ojos que no está hecho ni cumplido como le fue mandado, de cuya causa los dichos visitadores conformándose con el poder de sus altezas hicieron presente para ante sí a Ferrando Martínez, vecino del dicho lugar, arrendador de las rentas que tiene la dicha encomienda en el dicho lugar del año pasado de noventa y cuatro años, al cual mandaron que de los maravedíes y pan que son a su cargo de la dicha renta no acuda con maravedíes algunos al dicho Comendador así de las minucias como del pan que tiene sacado, hasta tanto que el dicho horno se haga y mandaron al dicho Ferrando Martínez que le haga hacer el dicho horno de los maravedíes /506/ y rentas de la dicha Encomienda del dicho lugar derrocándolo todo hasta el suelo así las paredes como el horno y tornándolo a hacer de buenas tapias y cubriéndolo encima de buena madera y teja a dos aguas y poniéndole sus puertas buenas y cerraduras y haciendo la capilla del horno bien hecha y con sus poyos y torno y aderezos a vista de maestros para que dé cuenta de ello a la persona que sus altezas mandare y que lo dé hecho y acabado de aquí al día de Santiago primero que viene so pena de la merced de sus altezas y de diez mil maravedíes para su cámara.

Mandaron los dichos visitadores al dicho Comendador que haga reparar la torre de la dicha fortaleza y los andenes, echando un cobertizo de tejado a la torre y que repare los aposentamientos todos de dentro, hasta por siete años (¿) en virtud de obediencia.

 

Visitación de las rentas

Tiene la Encomienda de Segura en el dicho lugar todos los diezmos de pan y vino y ganados y menudos y todos los otros (..…) de manera que están arrendados sin el pan por quince mil maravedíes. XV U (15.000.-).

Hubo de trigo en el dicho lugar el año pasado ciento y setenta y cinco fanegas. Trigo CLXXV fanegas (175.-).

Hubo de cebada otro tanto. Cebada CLXXV fanegas (175.-).

 

 

COMENTARIO: En el año 1.495, La Puerta era un lugar de señorío de la Orden de Santiago. Como tal señorío pertenecía a la Encomienda de Segura, provincia de Castilla y Priorato de Uclés. En lo eclesiástico pertenecía al arzobispado de Cartagena y vicaría de Segura de la Sierra y en lo civil al Reino de Murcia, distrito de Segura de la Sierra.

 

La iglesia era de una nave con arcos trasversales y recién cubierta de madera de pino, tiene sus campanas en el campanario y está dedicada a San Mateo. Tienen un problema con una casa en ruinas a la espalda de la iglesia por la cual entran humedades a sus paredes. En esta Visita no se habla de ninguna ermita en su término.

 

La Encomienda de Santiago tenía en el lugar una fortaleza, compuesta por una torre defensiva con su cortijo. El alcaide de la fortaleza era Diego de Alcalá. El cortijo era las murallas defensivas que rodeaban a la torre, las murallas eran de hormigón y estaban almenadas pero sin andén. Mandaron los visitadores al Concejo que les hicieran sus andenes. En el interior de la cerca o cortijo había ciertas casas derribadas que anteriormente se utilizaban para vivir los vecinos “quando avya guerra de moros”.

 

Tenía 25 vecinos o familias (alrededor de 125 habitantes) de los cuales 1 era caballero de cuantía, obligado a tener caballo y armas, dispuesto para la guerra. Eran cuantiosos aquellos vecinos que tenían propiedades por valor superior a una determinada cantidad o cuantía.

 


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